lunes, 24 de noviembre de 2014

¿Quitarle 3 ceros al Peso?

Desde hace varios años en Colombia se ha venido sosteniendo un duro debate en las altas esferas de la autoridad económica del país sobre la "necesidad" de borrar los 3 ceros de la moneda, esto pues dando como argumentos principales: una supuesta facilidad de contabilidad de las empresas,  la necesidad de transmitir un mensaje al exterior de que acá la situación si esta "bien" y sobretodo presentar una mayor agilidad en las cuentas del comercio exterior. Pero, ¿Qué tan viable es este proyecto?, oficialmente no se han hecho proyecciones sobre el tema no obstante, algunos expertos tildan a este proyecto como un proyecto inútil e inoportuno; quitarle los tres ceros al peso colombiano no solo es una idea realmente costosa de manera intuitiva si tenemos en cuenta que el dinero en efectivo en circulación es de aproximadamente 45 billones de pesos (cifras aproximadas hasta primer trimestre de 2014) esto sin mencionar que desde hace dos años, el emisor ha cambiado la imagen de las monedas para hacerlas mucho mas seguras y mucho mas baratas de producir, quitarle los tres ceros al peso no solo significaría que habría un gran periodo (apoximadamente de 5 años) de confusión contable en el que convivirian la denominación antigua con la nueva (algo inevitable si llegase a prosperar el proyecto) lo cual si haría realmente engorroso el proceso de contabilidad de las empresas y las cuentas nacionales, sino que habría una inmensa cantidad de dinero por este cambio botado literalmente a la basura, aproximadamente 220.000 millones de pesos

¿Es realmente necesario gastar esa inmensa cantidad de dinero cuando el país atraviesa por una dura situación fiscal?, quitarle los 3 ceros al peso no solo creara una espejismo de una economía aparentemente solida cuando esto ocurra sino que quizas las alzas impositivas se harán mucho mas necesarias para los periodos siguientes, de alguna manera, el gobierno deberá buscar el dinero necesario no solo para cubrir el actual deficit fiscal sino que tendrá que buscar como reponer esos 220.000 millones o mas (ya que es una estimación empírica) producto de un proyecto inútil simplemente por dar una apariencia que realmente no es. El presupuesto anual se ira incrementando de manera exponencial en el transcurrir del tiempo si tenemos en cuenta esta posible situación ¿Quedará dinero para sostener en el tiempo temas como el 1% del PIB para la educación?, ¿Habrá dinero para sostener el llamado "postconflicto"?.

Históricamente la moneda colombiana no ha tenido que sufrir cambios bruscos como si lo han tenido que hacer algunos paises de la región por cuenta de problemas inflacionarios, ese es el caso de Brasil, Perú o Ecuador por mencionar algunos casos, la gestión del banco de la república en el mantenimiento de la inflación con el sistema de denominación actual de la moneda ha sido uno de sus mayores logros desde que la política cambiaria dejó de ser un dolor de cabeza mayúsculo para el emisor, quizas este sea uno de los argumentos mas solidos en contra de este inútil proyecto de ley por lo tanto no solo no tendría un impacto significativo desde el punto de vista de la política monetaria sino que muchísimo menos un impacto sobre el crecimiento de la economía nacional en cuanto a si esto haría crecerla.

Por otra parte, los costos que asumiría el sistema financiero y el sector privado serian mucho más grandes no solo porque la carga impositiva que tendrían que asumir seria mucho mayor dado que el gobierno buscaría reponer los costos de la implementación de este proyecto en el mediano plazo, sino que todo el sector debería acogerse a adquirir modificaciones a sus paquetes tecnológicos que permitieran adaptar toda su contabilidad al nuevo sistema, situación que en algunos casos puede ser de inmensa cuantía un sacrificio en el que se tendría que poner en juego el empleo ya que cualquier impacto en los costos de las empresas y en el sistema financiero, puede poner a fluctuar las cifras de empleo en el país, ademas de que tendrian en algunos casos que redondear los precios de los productos y servicios que ofrece el sector privado por lo cual habria que considerar un monto signficativo en perdidas que estarán presentes en todo el proceso de transición de la nueva denominación de la moneda.

Bajo esta hipotética situación vale la pena recordar ¿Es realmente necesario una modificación radical en la denominación monetaria del país?, ¿Esta el país preparado financieramente para cubrir un nuevo hueco fiscal de esta gran magnitud?, Ojalá el gobierno y en particular el ministerio de hacienda busque la manera de dedicarse a temas que realmente son prioritarios y que demandan una mejor atención de la autoridad monetaria, como por ejemplo la sostenibilidad financiera y mejora en el sistema de salud, la sostenibilidad a largo plazo del presupuesto en educación y el apoyo financiero al sector agricola.


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