lunes, 15 de diciembre de 2014

El salario mínimo en Colombia: la eterna discusión


Llego diciembre con su alegría y claro, con las discusiones económicas propias de fin de año entre estas el salario mínimo del próximo año. Gran dolor de cabeza, no solo para los gobernantes de turno sino para los millones de colombianos que sobreviven con este pequeñísimo monto de dinero. Como cual burda subasta, así se estudia en economía, se tratan de poner deacuerdo los empresarios, los trabajadores y el gobierno que sirve como arbitro (en muy pocos casos).

El salario mínimo que rige actualmente es de 616.000 pesos unos 254 dólares aprox, así pues 4,2% es el incremento que piden los empresarios, es decir, unos 25.800 pesos mientras que por el otro lado, los trabajadores aspiran a un incremento del 9,5% unos 58.220, la diferencia es grande y evidente, y los argumentos que respaldan estas posiciones son los mismos de siempre, los primeros aducen que un aumento por encima del 4% (aunque es 0.5% mas por encima de la meta de inflación) no solo aumentaría la tasa de desempleo y que se deterioraría el empleo formal, sino que esta vez es un poco particular principalmente por la aprobación de la reforma tributaria, aumentará la carga tributaria a las empresas que dejaría menos dinero disponible para contratar mas trabajadores, que viendolo por ese sentido podrían tener un poco de razón. Los segundos aducen que es irrisorio un aumento de solo 1 punto por encima de la inflación (algo incomodamente cierto), si tenemos en cuenta las "excelentes" cifras de los fundamentales macroeconómicos de las cuales saca pecho el gobierno de turno, adicionalmente mencionan que en comparación con otros países, Colombia se ubica entre los 7 primeros paises con el salario mínimo mas bajo en la región a pesar de que por ejemplo en 2013 el gobierno actual haya sacado pecho diciendo que el aumento para ese año fue el mas grande jamas registrado, desafortunadamente sigue haciendo honor a su nombre, sigue siendo mínimo.

Sin hechar leña al fuego, en agosto de este año, el DANE con respecto a sus estadísticas de distribución de ingreso, pobreza y encuestas de calidad de vida saco la increíble conclusión de que cualquier colombiano que gane 229.885 pesos mensuales no solamente no es pobre sino que aducen que esta en la capacidad de adquirir bienes y servicios de manera digna, así pues este mismo organismo aduce que 1.15 millones de personas salieron de la pobreza, una de las cifras por las cuales el gobierno actual saca a relucir, pero ¿Realmente ganar 229.885 pesos en un país como Colombia se puede considerar a una persona con buenos ingresos? es impensable este argumento teniendo en cuenta que en promedio una persona que tiene a su cargo 4 personas la canasta básica le genera un costo mensual de 1.016.000 aproximadamente, es decir, un 440% más de lo que el DANE menciona.

Fuente: Portafolio.co
Pero mucho mas allá de esta discusión, que no debería ser, puesto que el salario mínimo debería ser visto como una valiosa oportunidad para sacar de la pobreza al gran grueso de la población del pais (En Colombia aproximadamente el 54% de las personas economicamente activas ganan el salario mínimo) principalmente porque gran parte de los ingresos de la mayoría de las empresas provienen del consumo de estas personas lo cual "en teoría" podría aumentar los ingresos de las empresas mejorando sustancialmente las inversiones en las mismas y quizas probablemente aumentar las plazas de trabajo o pues por lo menos la experiencia internacional lo ha demostrado paises como Chile o Uruguay son buenos ejemplos, obviamente es claro que un aumento en el salario mínimo no garantiza que todos salgan de la pobreza de manera inmediata y mucho menos que aumentos indiscriminados y abusurdamente altos hagan eso, si puede ser un instrumento para una mejor redistribución del ingreso.

Si nos ponemos un poco más técnicos hay que tener en cuenta que para fijar el salario mínimo hay que tener en cuenta 5 factores fundamentales que son: El IPC, El incremento del PIB, la contribución de los salarios a los ingresos nacionales (bastante importante si tenemos en cuenta las reformas tributarias pasadas), la productividad de las empresas y la economía nacional, y la meta de inflación que fija el banco de la república para el año inmediatamente siguiente; el problema es que en la mayoría de casos el estudio de estas variables, no garantiza un acuerdo unánime, y el gobierno termina fijando el salario por decreto y según su criterio como ha venido sucediendo la mayoría de las veces y quizas en este año también pase lo mismo puesto que si bien las negociaciones han avanzado, las diferencias de cifras entre los empresarios y trabajadores son bastante importantes y en esto esta vez han jugado varios factores primordiales entre estos la reforma tributaria y las no tan alentadoras proyecciones económicas para el año entrante. 

Quizas un aumento responsable del 5% podría ser lo mejor, teniendo en cuenta que se avecina una época de vacas flacas que supondría una situación difícil en la economía nacional, si bien no es el aumento que espera cualquier trabajador que gane el mínimo si responde concretamente a las necesidades de la economía actual.


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